Los peores sentimientos: la ira y la culpa

 

Así como los mejores sentimientos que una persona puede tener son, para mi gusto, el estado de enamoramiento -y el amar en general-, el momento de doblarse de risa y la consecución de una meta personal,  existen dos emociones negativas superiores a mis fuerzas; y éstas son, la ira y la culpa.

¿Alguna vez habéis odiado a alguien? Yo creo que odiar no (porque por odiar entiendo desear que tal persona se muera), pero una vez en mi vida he sentido una sensación de asco tal hacia una persona que me hizo sacar lo peor de mi misma y escupir sapos y culebras por la boca.

La persona en cuestión era mi  mejor amigo de aquélla. Y lo que provocó mi sentimiento fue, por así decirlo, su traición.

Pero el tema era la sensación. Nunca creí que de mi boca pudiesen salir tantos gritos e insultos hacia una persona (por lo que reconozco que, en aquel momento, sentí bastante ira). Le habría zarandeado de tenerlo delante, y la sensación que me acompañaba en aquellos momentos era de tal  rechazo que me es casi imposible describirlo con palabras. Era como algo que me subía desde la tripa, como tener el cerebro demasiado lleno de pensamientos negativos, y que la única manera de descargarlos fuese gritar y llorar de rabia.

Pero casi me desasosiega más la culpa. Pocas veces he tenido remordimientos de conciencia… quizá alguna vez por no dar todo lo que me exijo en ciertas cuestiones, o  de pequeña por cosas banales como meterles una bola a mis padres. Pero no estoy hablando de esa culpabilidad, sino de la culpabilidad en estado puro, la que nos acompaña cuando obramos mal o la hemos cagado mucho mucho para nuestra manera de ver las cosas.

Las dos o tres veces que me he sentido realmente culpable en mi vida … … aunque ahora mismo sea por motivos que considero estúpidos o de risa… me han dado que pensar que es lo peor que podemos sentir. Es más agradable -para mi gusto siempre- el dolor físico, el miedo, un análisis de sangre incluso (fobia) que sentirse culpable. Porque puedes llegar a ser tu peor enemigo cuando te martirizas, porque te sientes miserable, porque cualquiera te podría perdonar excepto tú mismo cuando tienes remordimientos de conciencia.

Mis remedios contra estas sensaciones son… en cuanto al enfado, dormir (siempre dormir… me hace despertar como alguien nuevo, aunque sea tras una breve siesta)

Y en el caso de la culpabilidad, confesar. Y esto es un arma de doble filo…

… porque confesar es lo único que me hace volver a sentir persona cuando algo me remuerde la conciencia, pero se puede dar el caso de que la confesión dañe a otras personas (como me pasó hace cuatro años).

Lo mejor para superar el remordimiento es no portarse mal pero… cuando la has cagado… cuál es el mecanismo de higiene mental a utilizar para que nadie se sienta herido y uno mismo se pueda redimir? ¿Alguna sugerencia aparte de la confesión?

En fin, yo nunca cambiaré, y la seguiré cagando, y lo seguiré contando al minuto… me supera oigan!😉

17 comments so far

  1. markituzzzz on

    Pues en esto prefiero reservar mi opinion, lo siento, es q no se ke haria y q no haria pero supindo q me joderia y me aguantaria:(

  2. ele on

    uoo. al borde de la lagrima jejjej que vaaaa tanto no pero si que ha estado muy bien. Yo muchas veces la cago, la mayoría sin importancia pero… creo que cagarla de verdad solo una vez y vaya… vaya…

    En fin, como amí tampoco se me ocurre otra técnica que confesar o dejar que te pillen que prefiero la primera me voy.

  3. epi87 on

    Pensé que jamás podría gritarle a alguien improperios, pero también me pasó el año pasado con una de mis compañeras de piso y una de las que consideraba una persona de confianza y buena amiga. Me sentí dolido, muy dolido por ciertas circunstancias y en vez de guadármelo (como suelo hacer) exploté y grité. Luego me arrepentí y me sentía mal por ciertas cosas que dije; lo hablé con ella, pero ya no ha vuelto a ser lo mismo. Esa fue una de las razones por las que este año decidí cambiarme de piso. Pasé de la ira a sentirme culpable por haber gritado en muy poco tiempo.

    Bueno te he soltado una buena parrafada, pero es que tu post me ha hecho pensar en ese momento; una de las pocas veces en la que la gente puede decir que me ha visto enfadada. De normal siempre estoy con una sonrisa… y si algo me cabrea no lo podrás adivinar por mi cara (salvo mi mejor amiga que siempre sabe cuando estoy enfadado o cuando le cuento alguna menterijilla😄 ).

  4. anama on

    Epi, yo mucho tiempo después de lo de mi ex-amigo, también pensé que me había pasado un poco…
    más que nada porque lo insulté (con ganas aparte).
    Pero bueno, tampoco ha sido algo de lo que me haya arrepentido demasiado porque sigo pensando que se lo merecía… aunque sorprende verse a uno mismo en ciertas situaciones jejejeje
    Bikos!
    Y Ele, ni se me ocurre de qué manera puede actuar una persona de tu edad para pensar que la ha cagado… pero lo que es fijo es que lo habrás hecho sin maldad😉

  5. markituzzzz on

    En fin, ya tengo mas tiempo, hay peores sentimientos q esos, desde mi punto de vista, un momento de ira lo puede tener cualkiera no hay porke guardar rencor ni tenerlo en considerecion, ojo, si es en un momento puntual, y se arrepiente realmente, no me refiero a q haya q perdonar cabronadas😄

    Hay un sentimiento q yo no soporto, aun peor q la ira es la soledad, puedes sentirte solo estando rodeado de gente, cuando te ignoran, te mienten o te traicionan.

    Ya opine:P mas y mejor, como se merece este blog;)

  6. anama on

    markituzzzz, un apunte:
    cuando me refiero a los peores sentimientos, quiero decir que son los que más malestar me producen. Sí que es normal sentir ira de vez en cuando -supongo- me refiero a que me desagrada tanto que en esos momentos me encuentro fatal fatal…
    Y respecto a la soledad … mmm
    Creo que tengo la enorme suerte de no poder decir que me he encontrado nunca sóla… ni por falta de gente ni por eso que dices de estar rodeado pero sentirte así…
    Y estoy segura que debe ser muy desagradable asimismo.
    Besazos

  7. markituzzzz on

    anama, no te preocupes, desgraciadamente en algun momento de tu vida te tocara ese sentimiento^^ y despues has de escribir un blogsobre el😄, en el q yo posteare, a no ser q este muerto😄

  8. AITOR on

    PLAS, PLAS, PLAS, PLAS…….
    no se me ocurria una forma mejor de enpezar mi comentario que describiendo con una (¡ho no!, ma to peya):-)
    La verdad es que la soledad puede llagar a hacer mucho daño…. no es mi caso por mi exceso de sociabilidad, pero bien es cierto que algunos compañeros de trabajo han necesitado en muchas ocasiones de mi hombro para llorar, confiandome que se sentian aislados , solos, conscientes de su mal proceder con el resto de compañeros, creyendose autosificientes hasta el punto que creian que jamas necesitarian de nadie, y ahi estaban, como niños, llorando desconsolados incapaces de encontrar una solucion….
    De lo que si te puedo hablar largo y tendido es de ese sentimiento de culpa…..
    Existen metodos de higiene mental como tu bien dices, pero cuando el sentimiento es sincero, deja una erida dificil de cauterizar.
    Lo siento, pero la confesion no es una opcion, lo es si no te importa la otra persona, o si la carga te resulta tan pesada, que te impide seguir subiendo peldaños, pero aun en esas circunstancias, hay que intentar cargar con ese sentimiento, yo creo que LA CULPA es como un saco de arena que se nos coloca en la espalda cuando herramos en nuestras decisiones, o dejamos que el criterio de nuestra sangre tenga mas peso que el de nuestro conocimiento, los impulsos por encima de la razon. Sin embargo ese saco siempre tiene una pequeña grieta por donde grano a grano se va descargando, lo unico que diferencia a unas situaciones de otras es la facilidad o la entereza con la que seamos de cargar con ese peso.
    La confesion solo sirve para, egoistamente, tratar de compartir la culpa, el inconveniente es que cuando la culpa roza la piel de la otra persona se transforma en una eterna desconfianza, en un perpetuo desasosiego, en una cruel desestabilidad que aun de forma inconsciente mina los pilares de un futuro ahora cubierto de nubes grises.

  9. AITOR on

    P.D. perdona mi ortografia, pero el cuadro de escritura es tan paqueño, que a veces , cuando levanto la vista para ver por donde voy, algunas de las “faltas” ya se han escondido bajo el margen superior.

  10. anama on

    AITOR:
    llegado este momento sólamente me queda una opción, y es la de PEDIRTE que sigas leyendo mi página y comentando, porque eres capaz de expresar lo que yo pienso, pero de una manera mucho más poética que la mía.
    Respecto a confesar la culpa, opino lo mismo que tú, pero como ya he dicho en las dos ocasiones en las que de verdad me ha pesado lo he confesado, de manera egoísta… y es que me parecía una carga insoportable.
    Gracias por compartir tu talento para la escritura conmigo, te lo digo muy en serio
    Besos

  11. AITOR on

    increible, con un post y un comment, has conseguido arrancarme dos de los tesoros que reservo para ocasiones muy especiales, la sincera carcajada y el timido rubor. un beso y cuidate mucho.

    P.D. no necesitas pedirme que te siga leyendo,….. no sabria que hacer si desaparecieses.

  12. anama on

    jejeje, Aitor, veo que dominas bien el difícil arte del piropo elegante, gracias por él y… a ver si te animas a comenzar una página, sería un tema muuy interesante😉
    Saludos!

  13. Luzialafea on

    Ehhhh, que aún falto yoooooooooo!

    Respecto a la culpa, yo creo que las únicas opciones que hay son: olvidar, reconocer tu error y/o confesar.

    Con olvidar no lo solucionamos todo. Simplemente tiramos hacia adelante pisoteando nuestros sentimientos y recuerdos. Pero estos se quedan en algún sitio que quizás nos hagan algún daño a lo largo de nuestra vida. Posiblemente sea la causa de algunas enfermedades de las cuales desconocemos su origen. En un programa de radio escuché decir a Francisco López-Seivane (autor de COSAS QUE APRENDÍ DE ORIENTE) que enfermedades relacionadas con el corazón y con el cáncer podían estar producidas por sentimientos negativos hacia nosotros y hacia los demás. La bondad podría ser un remedio, ¡pero desconozco si sirve cuando ya es demasiado tarde!

    Considero que reconocer tu error no es lo ideal y definitivo, pero al menos es un paso hacia adelante, pues nos permite aprender para que, en el futuro, no lo volvamos a cometer.

    Por supuesto, pienso que lo de confesar es lo más recomendable para nuestro bienestar, porque, según estudiosos del tema, es la única forma de quitarnos en su totalidad ese “saco” del que habla AITOR que cargamos sobre nuestras espaldas. Os daría la referencia de un libro precioso que leí y que serviría de reflejo a lo comentado, pero me lo habían prestado y no anoté el título ni el autor. Por si a alguien le suena, iba sobre el dueño de una empresa, quien, ayudado de su perro, buscaba el sucesor idóneo entre sus empleados, sin discriminar a ninguno de ellos por razón de edad, sexo, religión, creeencias, raza, estado civil, profesión ni cargo en la empresa. Es decir, que tanto optaba al puesto el limpiador o el portero como el directivo más cualificado. Lo recomiendo, incluso a mí misma que, con gusto, lo volvería a leer.

    Por otra parte, también es cierto que no podemos ser tan egoistas como para hacer daño a la otra persona. Pero me da la sensación de que cuando reconocemos nuestra culpa ante los demás, no la estamos compartiendo si lo hacemos con sinceridad y humildad.

    Puedo estar equivocada, pero para mí es una opción a elegir. Por cierto, yo nunca he confesado, pero a veces pienso en dos personas a las que se lo debo (lo cual pesa sobre mí). Una es mi amiga de la infancia, a la que le oculté un hecho que por avatares de la vida acabó descubriendo (como dice mi madre, se coge antes al mentiroso que al cojo). Sé que ella lo sabe, pero me sentiría más aliviada reconociendo que se lo oculté y que me arrepiento de haberlo hecho. Y la otra persona es el último chico por el que sentí algo. Recorrió más de mil km para decirme que nuestra relación se había terminado y yo sólo le di la espalda, a pesar de que sabía que tenía problemas consigo mismo. Fue hoy, veintisiete de septiembre de 2007, cuando me di cuenta de que él me pidió perdón a mí, pero yo “aún se las guardo”.

    Perdonad por esta “charla”. Si he sido muy pesada, me lo decís, que no me va a doler, vale? Me servirá para la próxima.

    Luzialafea
    “cuando pienso no siento”

  14. anama on

    Luzía,
    lo que tú llamas “charla” para mi ha resultado un minipost espectacular, y me ha encantado.
    Lo de confesar o no… confesar malo, pues es egoísta. Callar malo, es ser falso, porque si haces una putada a alguien y te callas, no le das opción a esa persona a pasar de ti que probablemente es el castigo que te mereces…
    No me es sencillo explicar escribiendo lo que en realidad quiero decir, espero que se pille bien :S
    Y, por cierto, me estoy enganchando mogollón a vuestros comentarios! :O
    Bikossssss😀

  15. AITOR on

    Buenos dias Luzia:
    Permiteme que omita parte de tu “Nombre”, pues escribiendo con esa sinceridad, es dificil verte menos bella que la mas orgullosa de las rosas, aun cuando haya perdido todos sus petalos.
    Estoy de acuerdo contigo en que probablemente el callarnos decisiones anteriores, que hayan tenido consecuencias negativas, probablemente puede ser causa y origen de enfermedades, pero si las consecuencias han sido tales que hemos decidido callar, seguramente el castigo es proporcional al “delito” cometido.
    En cuanto a lo de reconocer la culpa, para lo unico que sirve es para que todo el peso del perdon recaiga sobre la otra persona y si ademas lo hacemos con sinceridad y humilda, estamos tratando de quitarle importancia a los hechos. A mi entender seria como decirle a la otra persona….”Hoye, que me he equivocado, pero aqui estoy, contandotelo….. asi que espero que entiendas que no tuvo importancia, que fue un momento en el que la razon peso menos que el temperamento …… pero bueno, ya paso, asi que espero que me perdones…. y deberias hacerlo por que he sido sincero contigo, asi que me lo debes…”. Y si somos sinceros el que se equivoca es el que le debe a la otra persona el cargar en su conciencia con el peso del engaño….. pues cuando cargas con un peso como ese….. si el error no tuvo importancia podras con el….. sin embargo si fue algo realmente importante acabaras confesando, pero no por sinceridad, si no por que el dolor que te produce el peso de la equivocacion es tan grande que se te hace insoportable.
    En fin, eso es lo que creo, y lo que mi corta experiencia me dice, Luzia, un beso.

  16. markituzzzz on

    sinceramente, no creo q el confesar algo sea algo egista, creo q lo haces por respeto^^

  17. Luzialafea on

    Hola AITOR, gracias por no llamarme fea. La verdad es que no me gusta que los demás me vean de ese modo.

    Respecto al castigo proporcional al “delito” cometido, posiblemente sea así, pero no creo que debamos ser penitentes de por vida.

    Y uno no debe pedir perdón con la intención de que lo vayan a perdonar. A los demás nada se les pide ni se les manda. Por una parte, y como bien dice markituzzzz, lo haces por respeto, y por otra, para quitarte la culpa que nada hace en tu interior. Lo que no debes hacer es trasladar la culpa a la otra parte.

    Espero haberme explicado, que es un poco tarde y ya no sé si razono a estas horas y con este cansancio que tengo hoy.

    A lo mejor estoy equivocada pero eso es lo que pienso yo, AITOR. Un beso

    Luzialafea
    “cuando pienso no siento”


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