Archive for märts 11th, 2008|Daily archive page

Situación absurda, dos edredones menos.

 

Me cago en tal! Estoy de muy mala leche!

Estamos la Ana y yo en la parte de niños (La Ana es mi compañera, una tia supergraciosa, y la parte de niños es como una tienda aparte comunicada con la tienda principal). Son las 19.30, y hay bastante peña, por lo que en lugar de andar colocando y limpiando estamos paradas en el mostrador, haciendo cosillas y paliqueando a la vez.

De repente, la Ana me suelta: “Tía, no me lo puedo creer, mira esa!” -Con cara de sobresalto-. Acto seguido empieza “Mira, perdona, PERDONA!” -A una pava que está saliendo por la puerta.

Le pregunto qué pasa y me dice “Se lleva los EDREDONES!!!”

O.o    …

Reacciono de manera vil y cobarde “Tía pero corre! (en vez de hacerlo yo xD, cosas de la sorpresa… y en teoría es “su” tienda).

Ahí va la Ana pa fuera andando detrás de la chorba. Me quedo mirando en la puerta, y como veo que no corre, sino que anda, digo “Voy detrás” pero… mierda! NO puedo dejar la tienda sola!

Corro hacia la otra parte de la tienda: “Faniiiiiiii, ven corriendo y quédame ahí un momento!!!”

Fani viene cagando mistos, y yo voy a salir por la puerta y veo a la Ana toda abucharada que entra echando chispas.

La otra se puso a correr, arreó un coche que la estaba esperando y a volar!

-.-

A ver, una de las peores experiencias que te pueden pasar como dependienta es que te manguen algo. Te quedas bastante chinada, pensando en cómo podías haber reaccionado para evitar el asunto. Te imaginas una escena heróica, en la que sales corriendo, te encaras con el ladronzuelo, recuperas dignamente tus cosas mientras le gritas “Sinvergüenza, la próxima vez llamo a la poli, no te quiero volver a ver entrar aquí!”

Pero eso … no suele pasar. Te sueles quedar parada como una boba mientras los artículos que tú defiendes se esfuman ante tu cara de lela.

Y nada… analizando nuestras reacciones las dos Anas salimos bastante mal paradas. Yo la primera por ir cual sabandija a decirle a la otra que fuese detrás de la choriza en vez de hacerlo yo mismita. La Ana por ir andando TAN despacio detrás de la corruptora de edredones. Ambas por permitir que un artículo tan CANTOSO como es un par de edredones de bebé puedan salir tan campantes cual panes debajo del brazo de la otra notas.

En fin, ahora en serio. En todo sitio en el que he currado he de reconocer que han tangado delante nuestra. Y en todos ha pasado lo mismo… cara de pardillos y las cosas en Cuenca cuando hemos reaccionado. Y es que ante una situación así no conviene arriesgar el culo intentando hacer una heroicidad… Y lo digo recordando al segurata de aquel supermercado en el que trabajé que terminó con la camisa rota y dos ostias como dos soles en la cara por encararse con el mangante de una botella de licor de mora (aún recuerdo el espectáculo).

Lo que sí, haciendo acto de reflexión, es que era nuestro deber estar muy atentas a toda la peña, pues es una tienda en la que es más fácil robar que poco… Así que bueno… intentaremos no darle más importancia de la que tiene al tema y dejarlo en anécdota pero estaremos más al loro sobre todo en ocasiones en la que la tienda esté llena.

En fin, menuda cerda la tía… hay que tener caradura! >:(.

PD. debían costar entre los dos cuarenta euros… menos mal que no eran de los caros… uffff.

4:12 a.m. Soy un donette.

 

Hace más de media hora que me he despertado. Y la olla me va a cien por hora.

Habéis visto el nuevo anuncio de donettes? En el que sale un tío en clase de filosofía comparando a los amigos con los bollos:

Está el donette clásico, el de toda la vida. Está el donette crocanti, el que va de duro con sus piercings pero en el fondo es muy tierno… y está el donette rayado, el colega que siempre anda pensando y dando vueltas a las cosas…

Pues esa soy yo, la donetta rayada, que piensa y piensa las cosas de manera obsesiva hasta llegar a un estado mental de agotamiento y acaba turbada y atorada.

Y es lo de siempre: el cuerpo pide descanso pero el cerebro no da tregua. Algo se mete en mi cabeza y a pensar, analizar, sopesar, rumiar… rayar, barallar…

Es la manía de hacer difícil lo sencillo, el no dejarse balancear por las circunstancias, la costumbre de planear milimétricamente cada movimiento y decisión…

Y es una costumbre insana. Llega un momento en el que la cama se hace insoportable, las sábanas se vuelven ásperas, le paso una pierna por encima a Iván y estoy incómoda… me giro y le pongo el culo en la espalda… me giro y me apoyo una mano en la cabeza… me giro y me escapo a la otra esquina de la cama con un pie hacia atrás para poder seguir tocándole…

Y tras siete u ocho vueltas intuyo que como siga así le voy a despertar y no quiero… y me levanto me fumo un pitillo, dos… y opto por actualizar para desahogar un poco la tensión.

Y termino un párrafo y me quedo en blanco mirando como una estúpida a la pantalla, un minuto, dos, tres… y escribo otro nuevo párrafo y me doy cuenta de que otra vez me está saliendo un post absurdo, de estos en los que el único objetivo es escribir y escribir aunque no tenga nada de contenido…

Y pienso en lo que me apetecería seguir así toda la noche, escribiendo y escribiendo sin sentido sólamente por lo relajante que me resulta el sonido de las teclas a toda leche en medio de este silencio denso, que podría cortar con un cuchillo.

Son las 4.31 a.m. ya, y mañana toca currar así que optaré por el plan de escape que es el de volver a la cama e imaginarme un escenario paradisíaco. Visualizaré la playa, el cocotero, la puesta de sol… y haré unas pocas respiraciones de yoga. A ver si, con suerte, me doy un respiro a mi misma y me permito descansar…

Es la tercera vez en un año que escribo algo de insomne… y por curiosidad buscaré mañana la fecha exacta de las anteriores noches en el blog. Veo que es algo cíclico, que me toca una vez cada tres o cuatro meses… y no sé por qué me da que coincide bastante con el cambio de estación.

Mierda, casi me había olvidado del cambio de estación… tocan nervios y cuerpo revuelto, como siempre… Es la entrada de la primavera, que junto al cambio verano-otoño suelen ser los más alterantes en mi caso… En fin, ya estoy mentalizada. Bostezo! Creo que me voy para la cama de nuevo, son las 4.38 y parece que voy a volver a pillar el sueño…

Buenas noches! ;)