Archive for Veebruar 8th, 2008|Daily archive page
La dama del carretillo…

Prfffft, vengo reventada.
No quería caldo? Pues siete tazas. No estuve lloriqueando mis 20 días en el paro porque “Uyy, quiero trabajar, se me cae la casa encima”? Pues hala, por lista, YA tengo trabajo.
Y ? … y?…
TOMA TRABAJO!
La expresión “ganarás el pan con el sudor de tu frente” ha cobrado vida en una semana. Ahora sí que sé el verdadero significado de la palabra des-cansar, pues es lo único que puedo hacer en mis ratos libres -que os adelanto que son pocos-.
Vale que la tienda es preciosa y que ya he comprado llaveros e imanes de nevera de pollito pero… JODER!
Os aseguro que no estoy exagerando y que hablo con conocimiento de causa, los nueve empleos que he tenido hasta ahora me avalan
. Así que podeis creerme cuando os digo que me he metido en un trabajo de los que se pueden considerar “bastante duros”.
Y el tema es que… es bastante más físico de lo que me pensaba. Pero bastante más. La otra nueva y yo cargamos cajas por doquier. Pero cajas bestias, no cosa de risa. Están preparando el inventario y entre las dos ya hemos reetiquetado casi toda la tienda. La hemos dejado asimismo como los chorros del oro, y mira que tenía mierda a dar con un palo. Hemos ya pre-inventariado un almacén -también lleno de mierda por cierto- que estaba muy muy petado…
Bueno, sé que leyéndolo así puede parecer el trabajo típico de cualquier tienda, pero vamos, que he currado en bastantes y ni punto de comparación. Así que, tras una semana, puedo hacer ya un mini-balance.
Positivo: el sueldo y el salir a las ocho de la tarde de trabajar. Las compañeras que son muy majas.
Negativo: el currar de lunes a sábado sin mañana de descanso, los pesos de la mercancía, el tener que vestir de negro a diario, lo que pesa la mercancía, el polvo de estanterías y artículos, lo que pesan las putas cajas, los clientes que son superaburridos y te cuentan cómo tienen los tonos del “ambiente zen del salón”, la mercancía que pesa un huevo de pato y parte del otro y… el hecho de que el contrato se me acabe el jueves y hasta ese mismo día de noche no me vayan a decir si me necesitan otros quince días o no.
Esta mañana he sido protagonista de una escena dantesca: imaginaos una de las calles más pijas y finolis de vuestra ciudad. Ahora imaginaos a una tipiña toda vestida de luto, llena de polvo, sudando y despeinada, con un carretillo cuesta abajo. Perfecto… un espectáculo feo pero “lógico”. Ahora la chica dobla la esquina e INTENTA caminar en llano. Apenas puede empujar el jodido carretillo verde con DOS cajas cargadas, cosa que desde fuera parece risible pero si vieseis lo que llevaban dentro lo entenderíais.
El caso es que ahora me hace coña el recordarlo, pero entre que no daba con el carretillo… la peña que se me quedaba mirando, lo roja que me estaba poniendo del esfuerzo y tal… en el momento no me hizo ni un pelo de gracia -y menos el vacile que me ha caido en casa al contar la escena- ¬¬.
Que qué pasó al final? Pues nada, que metí la caja en la tienda arrastrándola a patadas porque era imposible que el carretillo se moviese en llano, y salvar el escalón de la entrada parecía muy suicida -os comento que estaban petadas de loza fina las cajitas-.
En fin, que como podeis comprobar, ningún trabajo es perfecto… Puedo considerarme afortunadísima de que me hayan cogido, pues había muchos perros para ese hueso. Y por supuesto que me doy con un canto en los dientes, es lo que hay de momento y punto. Pero…
… estoy reventada.
PD: lamento la cantidad de palabrotas y expresiones vulgares que he metido en el post, pero paso de hacerme la fina cuando estoy de mala leche
.
Bikiñooos!
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