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Hemisferio derecho Vs. hemisferio izquierdo

 

Cómo me gustaría que el hemisferio derecho de mi cerebro predominase sobre el izquierdo.

Y me encantaría, porque así podría tener hobbies como la pintura o la música…

Hay personas cuyas habilidades son, más o menos equilibradas: se les dan más o menos bien los números, saben dibujar un perro, tocan un poco las castañuelas y no les cuesta analizar sintácticamente una frase…

En mi caso, radical y exagerada hasta en esto, puedo decir que se me dan bastante bien los problemas de lógica… y que me gusta mucho todo lo relacionado con el lenguaje pero… en lo referente a cualquier cuestión artística soy extremadamente torpe y negada.

Vamos, por decirlo llanamente, soy estrepitosamente palurda para todo tipo de trabajos manuales, y aunque presumo de un buen oído musical soy absolutamente incapaz de tocar dos teclas de un piano o de hacer el do, re, mi en una guitarra…

Joer! Y eso no se puede “entrenar”? Tiene que haber una manera! Mira que intenté veces y veces aficionarme a alguna actividad creativa, que me gustan y mucho… Pues no hay tu tía. Ya en el cole se me daban fatal todos los tipos de trabajos de plástica: mi cuadro de punto de cruz siempre era el más pufero. Mi cerdito de papiroflexia, el más arrugado y mi bote lleno de sal teñido con tizas de colores, el que más “abstracto” había quedado…

Cuando desistí del dibujo (no sé pintar la “O” con un compás) pensé en aficionarme a la guitarra, ya ni planteándome tocar algún día medianamente bien, sino como simple entretenimiento: pues bien, me es im-po-si-ble tocar las cuerdas con la derecha y a la vez mover los dedos de la izquierda :( . Como esa habilidad es fundamental para la guitarra, la dejé por la flauta, con la que tristemente sólo soy capaz de tocar canciones en las que haya que tapar completamente los agujeros del instrumento, vamos, que nada de tonos raros.

Con las “diversiones sobre ruedas” tampoco he sido nunca demasiado afortunada: y mira que me moría de envidia de pequeña viendo a la gente patinar y patinar! Pues ajo y agua: está visto que debe estar todo relacionado. Puedes patinar más o menos elegantemente, y puedes NO saber patinar por mucho que entrenes. Ese es mi caso, pedazo torpe yo… agarrada a la barandilla…

El monopatín ni mentarlo. Una vez lo probé y casi me quedo fanada, así que descartado. La bici… bufff, logré quitarle los ruedines y manejarme con ella yo solita por carretera… hasta que un coche me partió el retrovisor en la espalda… suceso del que milagrosamente sólo me llevé una contractura y un pedazo de susto. El coche… buf! Está claro que con estos antecedentes no soy Fitipaldi (o como se escriba). Vale, también conduzco fatal…

Vamos, que sí, que soy torpe, pero torpe torpe torpe en todos esos temas (pobriña yo jooooo) y es un coñazo porque gracias a eso no puedo tener ninguna afición “normal” y divertida. Bueno sí, el billar no se me da mal del todo (ejem) y la jardinería es entretenida y no precisa demasiada pericia pero… buf, os haceis cargo no?. Ah sí, y sé tocar el pandero, que para eso no hace falta coordinar con los dedos.

El caso es que definitivamente, tengo el lado derecho del cerebro basstante atrofiado. Os pongo de qué cosillas se encargan cada uno, así podeis ver si sois equilibrados o destacais en alguno de los campos que domina cada parte.

El hemisferio izquierdo (el mío) controla:

La habilidad numérica, el lenguaje escrito, el razonamiento, el lenguaje hablado, la habilidad científica y el control de la mano derecha. Procesa la información de manera analítica y secuencial, abstrae, cuenta y analiza los procesos paso a paso. Su pensamiento es convergente, o sea que obtiene la información utilizando datos ya disponibles. Quiere comprender los elementos uno por uno.

El hemisferio derecho (el que me falla en todo, todo y todo) controla:

La perspicacia, la percepción tridimensional, el sentido artístico, la imaginación (cero patatero), el control de la mano izquierda (jajaja mirad lo que he puesto de la guitarra) y el sentido musical (para muestra un botón).

Está especializado en la percepción global, partiendo del todo para comprender sus diferentes partes. No analiza la información, sino que la sintetiza (de ahí la creatividad). Controla bien el espacio, y es intuitivo. Es el responsable de la imaginación, y de la creación, y de la fantasía…

Bueno, y vosotros que sois, de derechas o de izquierdas cerebralmente hablando? Yo, evidentemente, soy más “roja” que un tomate… aunque me gustaría saber si hay alguna manera de desarrollar “la derecha”… básicamente porque me encantaría tocar la guitarraaaaaaaa!!!

;)

El rencor

 

Negar el saludo a una persona me parece uno de los actos más despreciativos que te puedes echar a la cara.

De todas las personas que conozco, y he conocido en mi vida, sólamente hay dos a las que les he retirado el saludo: una de ellas es un ex-colega que me ha faltado al respeto completamente, y la otra es “ella”.

A “ella” me la crucé ayer por la rúe, y ambas continuamos vista al frente sin dirigirnos ni una simple mirada.

Cuando tenía veinte años, me puse a trabajar en un videoclub del barrio. Era mi primer curro, y así comencé mi vida laboral, muy ilusionada a la vez que muy nerviosa.

“Ella” es la encargada de dicha tienda, y “ella” es una de las dos personas que he conocido a lo largo de mi vida a las que no soy capaz de saludar.

Los seis meses de trabajo comenzaron bien, los jefes y las compañeras eran agradables, y el trabajo simpático y motivador. Todo perfecto. Pero a las dos semanas “ella” comenzó a mostrar una actitud que, hoy por hoy, con lo que sé y con los años que llevo trabajados en la chepa, en ningún momento consentiría… pero que de aquélla, sin tener ni pajolera idea de cómo capear temporales, me tragué y padecí como una campeona, hasta llegar al extremo de llegar a sentirme realmente mal.

Por una parte las miradas. Esas miradas de desprecio absoluto, sin motivo aparente. Esa presión de estar ocho horas junto a una persona que está observando con lupa tus movimientos para saltar a la mínima que pudiese desvalorizarte. “Ella” es de esas personas que, cuando te giras para decirles algo y mirarlas a la cara, te das cuenta de que te estaban mirando de reojo (qué feo es mirar de reojo, qué poco franco es… qué poca confianza me inspira quien me está vigilando de reojo…)

Por otra parte las palabras. Cada vez que mis compañeras o yo cometíamos lo que “ella” consideraba un fallo -cualquier cosa se puede convertir en un fallo si a tu jefa le da la gana que lo sea, TODO puede mejorarse hasta el infinito si ella lo decide, puedes esforzarte al máximo que siempre habrá una puntilla que sacar si tu jefa quiere-. Cada vez que cometíamos algún “fallo”, “ella” te lo recordaba en un tono de resignación mezclada con risa sarcástica, que te hacía sentir como la persona más inútil del mundo.

Fregábamos el suelo de la tienda cada mañana. Pues una mañana era “Pero… no eches tanta agua en el cubo, no ves que se malgasta!!!” Y a la mañana siguiente, corregido el “fallo” era: “Pero cómo echas tan poca agua en el cubo!!! No ves que así cómo vas a limpiar toda la tienda!!! Es que no friegas en tu casa???”

Otras se rebotaban, yo callaba y me sentía, simplemente, inútil.

Los clientes nos defendían. Y por qué? Porque tenía la mala costumbre (tanto para las empleadas como para la imagen de la empresa) de echarnos la pirula delante de ellos.

“Pero venga, deprisa!!! búscale la película más rápido! Ayyy, quita anda quita, ya lo hago yo!!!” Y tantas veces los clientes, que estaban delante, salían a nuestro favor “Oye, no seas así ja ja…ja. Deja a la niña que no tengo prisa, no ves que la estás poniendo nerviosa!” Respuesta de “ella” mirando al cielo “Uffff, calle, Don Manolo, si yo le contara…”

Y para rematar la jugada, las órdenes contradictorias. Es sencillo machacar a alguien cuando le mandas hacer algo y, después, cambias tu orden para echarle en cara por qué está haciendo eso.

Sólamente una vez le contesté, roja como un tomate y porque no podía más. Delante de un cliente me dijo, con tono muy airado “Ana!!! Por que has estado media hora en el almacén!!!” … Excuso decir que media hora antes “ella” me había mandado al almacén a ordenar alfabéticamente un fichero. Fue la única vez que le respondí, casi al borde del colapso mental… “Pues,porque TÚ me mandaste!!!” .

Se quedó de piedra. Creo que le sorprendió que yo también tuviese voz.

En fin, terminé mi aventura quemada como un cirio, y con la convicción de que el mundo laboral era una basura sin remedio. Gracias a Dios empaté la salida de ese lugar con la entrada en una panadería de un súper en la que estuve un año de rositas, decorando napolitanas y cocas navideñas, con unos jefes y encargados normales, por lo que volví a confiar en los trabajos y la ilusión regresó.

De eso hace seis años. Y seis años después, me la sigo cruzando por la calle y me invade un sentimiento desagradable que no dudo en llamar rencor. Y me jode, porque normalmente los cabreos no me duran ni media hora aunque quiera, pero esa persona no sé qué especie de mecanismo psicológico habrá generado en mi coco que hace que la desprecie de tal manera, y me parezca tan miserable, que años después continúe en mi lista de las dos únicas personas… a las que les niego el saludo.

PD: HAY VIDEOS EN LOS COMENTARIOS DE LA SECCION DE “APORTACIONES”. VOY CORRIENDO A VERLOS, GRACIAS AL “APORTADOR!!!”. ;)

Post plagiado de otra página

Hola! Esta mañana me he levantado y he visto este post en el blog de un colega. Me ha gustado tantísimo, tanto el video como la introducción, que le he pedido permiso para copiarlo íntegro y publicarlo también en mi blog.

Post copiado de www.guidojosue.wordpress.com (El rincón de sueños). El autor original es Aitor.

Gracias a los “jefes” de El rincón de sueños por dejarme copiarlo, un saludo! ;)  

“Buenos dias a todos:

Ayer alguien me dijo que se habia emocionado viendo este video, a mi hace unos momentos, en la soledad de mi estancia, casi se me saltan las lagrimas……. increible…… en este video, podremos apreciar el arte en estado puro…….. un hombre que dedica su vida a subsistir vendiendo telefonos moviles, esperando en las sombras a que la vida le brinde ese momento que lleva toda una vida esperando y para el que sabe que ha nacido……. increible su voz, su sentimiento y su sencillez y humildad…… todo un artista en su maxima esencia……. en ocasiones estos castings estan saturados de gente con sueños aunque sin aptitudes….. y en otras de gente con aptitudes aunque con un perfil personal que no se ajusta los estudios de mercado…… en este caso solo un ciego no podria ver a una estrella”.

Ir de compras

 

Me repatea.

Ir de compras me repatea. Es que no me gusta nada de nada. Y por qué? Por el ambientillo…

Está claro que en la sociedad en la que vivimos hay situaciones en las que hay que ir bien vestido. Y por bien vestido me refiero a ropa y calzado limpio, y a poder ser que no esté rota. Pues creo que con eso llega.

Y no sé cómo serán vuestros armarios, pero desde luego que en el mío sobran demasiadas cosas. Está la ropa que te regalan (mucha en mi caso), está la ropa que te compra mami (demasiada en mi caso) y está lo que uno mismo se compra por capricho, que es lo que estoy segura más abunda en nuestros roperos.

A ver, no quiero ser exagerada, de vez en cuando (muy de vez en cuando) también pillo algo por tontería… esa camiseta que está tan barata y que es tan mona… Pero a lo que me refiero es a “salir de compras” en el sentido de “salir a propósito a comprar”.

Pero… ¿Para qué? Para estar más guapos lo hacemos, supongo, pero pensándolo friamente, no es lo más superficial que nos podemos echar a la cara?

Las pocas veces que he ido “de compras” ha sido por algún motivo de los anteriormente mencionados; Que consigo un trabajo en el que no hay que ir de uniforme, pues hala, vamos al centro comercial a buscar algo un poco más “decentillo” que los vaqueros gastados y las camisetas viejas. Y qué me encuentro en el centro comercial?

Bufff, lo primero, una temperatura que no me agrada. En el centro comercial siempre hay ese ambientillo artificial de los 25 grados, sea la época del año que sea. Lo segundo: me encuentro mucha gente. Muchísima, a no ser que vaya al mediodía.

No es por ser antisocial pero me agobian bastante esos centros de reunión anónimos. Si vas un sábado por la tarde chocarás con trescientas personas en cada tienda a la que vayas.

El probador buf!!! una odisea!!! Tras esperar las tremendas colas de gente cargada hasta la moña de prendas y más prendas, entras en un espacio mínimo, con una luz estridente que te resalta hasta un pelo fuera de sitio en la ceja derecha. Los espejos de los probadores femeninos suelen estar estratégicamente inclinados para que la ilusión óptica te haga verte más delgada y te parezca que te sienta mejor la ropa, pero ya me sé el truco y no me cuela.

Las prendas son “de moda”, “de serie”, “de borreguillo” si es que no estás dispuesto a gastarte una pasta gansa en algo un poco especial. El imperio inditex ha puesto al alcance de nuestra mano, y de nuestro bolsillo, multitud de prendas que muchas veces son tan baratas que impulsan a que consumamos más.

De las tallas prefiero no hablar, que me enervo. Hoy he visto prendas de la XS a la XL. Las XS… tendríais que verlas. O una mujer tiene un metabolismo extraordinariamente veloz, o veo muy raro que hoy en día una chica de más de doce años, o en su defecto una que ya haya desarrollado, pueda ponerse esas minúsculas prendas.

¿Cómo no va a haber anorexia? En la edad del pavo a todas las niñas les gusta entrar en ropa pequeña. Ya me las imagino cotilleando “Uy, pues yo llevo la “M”, ay, pues yo me he metido unos vaqueros de la “XS”". Esa talla debería estar prohibida.

Otra cosa que no me gusta de los centros comerciales es la música. Vale, por todos es sabido que la cambian por merchandising, que si hay poca peña la ponen más de relax, para que la gente se regodee, y que si están muy llenos la ponen alta y rápida para que la gente compre con un ritmo más veloz.

Hoy he entrado en una tienda, y menuda pena que me dio la chica de la caja! Si yo tuviese que trabajar mis horas con ese volumen estridente, y con esa música ratonera de moda es bien seguro que me pegaría un ataque de ansiedad!

Y es que a veces me pregunto si las personas no compraremos tanta ropa para llenar alguna especie de vacío. A mi me tiene pasado, de estar triste un día, salir a comprar alguna parida y quedarme un poco más contenta… será por eso?

Y me comentaba ayer un amigo hablando de este tema: “Tia, no me digas que te sientes culpable por gastarte el dinero que ganas currando”… Y la verdad es que la respuesta es sí. Cuando es en ropa sí me siento culpable. Y sobre todo cuando llega el cambio de estación y veo ese montón de prendas acumuladas (me da pena tirar las cosas viejas) y veo qué poco he aprovechado todo eso.

Está claro que no se puede ser ermitaño (bueno, sí se puede, yo es que no quiero) ni ir en contra de las mareas, sobre todo si trabajas cara al público o no quieres quedar mal con la familia… Yo desde luego que agradezco a mi madre que sea ella la que me sigue comprando la ropa, y es que lo hace porque sabe que por mi propio pie no iría ni atada, y le gusta que su hija vaya “guapísima, que tienes que sacarte más partido”. Y menos mal que la tengo a ella velando por mi imagen porque si no…

PD. joder, todo lo que tenemos, y la peña que se sigue muriendo de hambre… Ya sé que mucho hablo pero no hago “nada” por remediarlo, no estoy de voluntaria en Africa ni nada de eso pero… bufff! Por eso también me repatea ir de tiendas.

The end.

Catapúm

Chim

Pum!

:D

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