Archive for oktoober 11th, 2007|Daily archive page

“Elogio de la lentitud”. Movimiento Slow.

 

“Elogio de la lentitud”. Carl Honoré.

 Es el próximo libro que pienso leer. Está ahora mismo en el número uno de mis pendientes, por delante de “Juego de Tronos”, “El último merovingio” y “Biografía de España”, esos a los que les tengo tremendas ganas pero que no he comenzado por falta de tiempo.

Bueno, “Elogio de la lentitud” no lo tengo todavía, pero lo he puesto en el número uno porque, definitivamente, me lo pienso comprar en cuanto pueda.

El caso es que hoy y mañana tengo días libres. Uno que me toca, empatado con el festivo del Pilar. Y es la primera vez en quince días que me detengo.

El movimiento Slow es una corriente cultural que nació en Italia, en una protesta contra un McDonalds que abrieron en la plaza de España de Roma.

Los partidarios de esta filosofía de vida no son pasivos. Su intención no es la de estar todo el día rascando la barriga ni tocando los bongos. Simplemente, su máxima es “ser selectivos en la actuación” y “ser plenamente conscientes de cada momento de nuestro tiempo”.

He pasado los últimos quince días en otro mundo. Levantarme justa de tiempo. Correr hasta el trabajo. Segundo café del día y, para dentro. Mis ocho horas han transcurrido como las de mis compis, o sea: hay mucho mucho que hacer, por tanto queremos adelantar lo más posible, por tanto a hacer las cosas lo más rápido posible.

Mediodía: tirar para casa. Comer algo rápido y congelado: latas de guisantes, de atún, de maíz… pollo del tipo “vuelta y vuelta”, que es precocinado, tirada de trastos al fregadero y corriendo al sofá a echar siesta.

Tercer café del día, vuelta al trabajo y a volar, para seguir adelantando curro. Papeles acumulados del día anterior que hay que poner al día, y a trotar de un lado a otro.

Vuelta a casa. Puesta al día de las tareas domésticas a las 22.30, a trancas y a barrancas, y a dormir de nuevo a las 00.00 para volver a repetir la misma jornada al día siguiente.

Y ahora, que tengo el día libre digo: ¿Por qué coño lo he hecho todo TAN deprisa? Vamos a ver: podría haber hecho EXACTAMENTE lo mismo pero sin correr. Invertiría el mismo tiempo, eso seguro, pero simplemente mi espalda no estaría tan cargada, y mi estómago no estaría tan hecho polvo.

El movimiento Slow pretende hacer las mismas cosas, pero de manera más organizada y no todo de golpe.

En cuanto a las cosas de la casa, por ejemplo, son partidarios de poner una lavadora al día, y no acumular la ropa para la colada cada dos o tres. Lógico: habrá menos que preparar si repartimos la tarea a poquitos.

En cuanto a la comida, comprar productos frescos y PLANIFICAR. Está claro que si por la noche hubiese puesto unas lentejas a remojo, al día siguiente en veinte minutos comería algo más decente que esos malditos San Jacobos congelados que me han reventado el estómago, pues me han caído como una piedra.

Agenciarse un hobby tranquilo: por ejemplo leer, bordar, o cualquier cosa reposada. Ultimamente no juego al ordenador, pero recuerdo las viciadas que me mandaba ahí atrás a juegos de peleas, que lo que conseguían es que, de tanto estímulo visual y sonoro a las tantas de la mañana, me fuera a dormir bastante acelerada jejejeje.

Y, en resumen, ocupar nuestro tiempo libre con actividades de calidad, como hacer deporte, pasear (cómo se ha perdido esta costumbre… me sé de uno que no soporta pasear por el mero placer de hacerlo, simplemente pasea cuando escoge ir andando a un sitio en el que tiene algo que comprar, en vez de ir en autobús ;) ). Eso: pasear, ordenar cosas tranquilamente, quedar con los amigos que hace tiempo que no vemos en lugar de mandarles un mail…

Y en cuanto a las tecnologías, el movimiento Slow aboga por utilizarlas de manera que nos ayuden a aumentar nuestro tiempo de relax, pero siempre con un equilibrio. Por ejemplo, está de vicio lo de no tener que ir al banco para hacer una tranferencia, poder hacerla por internet. Pero hacer la compra virtual, para que nos la envíen a casa y ocupar ese tiempo viendo un dvd mientras nos papamos una pizza encargada… vamos, que eso es lo que quieren evitar.

Me parece muy interesante esta manera de ver la vida, y me voy a informar más sobre el tema. De momento me voy a comprar el libro, y ya os comentaré si a alguno de vosotros os interesa…

Y, tambien de momento, hoy me voy a permitir el lujo de cocinar yo, y comer tranquilamente, en la mesa de la cocina, sin radio puesta, y todo lo despacio que me dé la gana, porque… no sé si os he comentado arriba…

ESTOY DE DIA LIBREEE!! YUPIIIIII, TIROLIROOOO!!!! YIHAAAAAAAA!!!!

;)     ;)     ;)

Besazos.